Junio 2002.
Capitulo 11. Todo es según el color del cristal .....
Maricón, si , maricón, maricón y remaricón. ¡Ay! si lo agarro lo capo.
La voz de Magela sonaba convincente, era la furia en dos patas, eso mismo. Y no precisamente un personaje mitológico. Se veía que lo que estaba mirando, es decir, lo que estaba leyendo en la PC de su esposísimo, la había puesto a hervir. ¿Abuela, la sangre hierve?
Con ese sentido de la intuición que tienen las mujeres inoculadas con el virus de los celos, Magela parecía poseída por el diablo. Una variante del grito de Munch en versión tropical y caribeña. Y no era para menos.
Con su habitual perspicacia había elegido el momento oportuno, había velado durante días y días que José Pablo dejara la PC prendida en un descuido para ponerse al día en las correrías de su cascabelero marido. Y lo había logrado. No era frecuente, pero a veces el sueño lo vencía de madrugada y se quedaba dormido en el sofá forrado de amarillo con floripondios azules que tenia en su cuarto de trabajo, no el del estudio, sino el de la casa. ¡Ay! si ese sofá hablara!… ¡si esos cojines pudieran chismosear! Y se iba a la cama sin apagar su cajita negra también llamada computadora, aunque él la llamara Felipota en homenaje a Moliere. Nada, “extravaganzas” de artista.
Y leyó en voz alta para remaldecirse más aun:
D’il:: RoseMarie Juillet [mailto: Rosmariejuille@francachet.com]
Envoyé: mardis , jun 13, 2002 8:15 PM
Arrête: JPo [mailto:JPabloRamirez@cubarte.cult.cu]
Sujet: Buenas nuevas
Mi José Pablo, hoy amanecí con unos deseos enormes de saber de ti, traté de llamar a tu casa pero siempre me contestó la maquina, por cierto es una voz de niña, ¿ es tu hija?. Te escribo porque me han invitado a dar unas conferencias en la Universidad de la Ciudad de los Puentes, y la posibilidad de poder verte se me ha expresado con toda claridad. La euforia es tan grande que he impreso aquellas fotos que me dejaste en tu última visita y las he colgado en la pared, así cada vez que paso cerca te beso, o te muerdo o te paso la lengua, según tenga la impronta. La de la florecita roja es la que más me gusta, no se, te da un aire de conquistador flamenco, o de putico malo. Me da igual. Te quiero como sea.
Tu Rosa más roja que la que llevas ahí… ¿ o seré yo convertida en otra flor?... ¡ojala! Besos floridos.
- Asi que Tu Rosa más roja … ¿Quién rayos será esta ahora? … y es de Francia, si, porque eso de francachet.com, huele a franchute, no puede ser de otro modo.
- Si yo lo que quiero es morirme… no, morirme no, yo lo que quiero es matarlo… ¡ay José Pablo!, deja que te agarre te voy a hacer compota de sinvergüenza. Mal rayo te parta mil veces.
Maricón, Maricón, si lo que mereces es que te coja y te cape. No espera eso seria muy sencillo, lo capo y ¿qué pasa después?, ¿quién sabe? No. Lo mato, lo mato y lo mato, así de simple. ¿Matarlo?, no… eso seria muy rápido, lo mato y ya, él al hueco y yo a la cárcel. Mejor esto. Le pego los tarros con su mejor amigo. No. Tampoco. Su mejor amigo es muy mala hoja y hasta su mujer le pega miles de tarros, eso se vería como una venganza muy tonta. No y No. Tengo que hacerle algo que se lo sienta hasta en el último pelo y que desde luego a mi no me traiga perjuicios para poderme sentar en un mullido butacón a vacilar mi obra. ¡Ah! Ya le garabateo ese cuadro de La Infanta que está pintando. Le pongo tarritos y bigotes a los personajes y lo jodo con eso. No y no y mil veces no. Eso es bobo a morirse, además ya lo hiciste en la primaria con aquel mural del 1 de Enero. Nada de repetirte a ti misma, que tú tienes mente para más y muy prodiga en disparates, que siempre ha sido tu orgullo mayor. Ya se, espero a que esté dormido y lo afeito completo, todo, y cuando se despierte parecerá un pollo congelado, pero ¿y si se despierta antes? No, eso tampoco. ¡ay! pero que maricón, maricón y remaricón … es. Ya se, se me ocurre algo mejor. Le pongo cloro al pomo de desodorante y cuando se lo eche, ¡tremenda quemazón! va a tener que andar como si fuera un aeroplano listo para despegar por lo menos una semana… No, eso tampoco. Que él es muy alérgico, capaz que se hinche completo y tenga que cargar con él para el hospital y empiezan las averiguaderas … no mejor… ya se… hago como si nada y cada vez que se me ocurra algo, ¡zas! Ahí mismo la ejecuto. Va a ser una venganza a lo chinchín… como esa canción de la Teresita que parafraseó la Charanga, será como esa lluvia que nunca acaba y que siempre mantiene el ambiente húmedo, porque mira que es maricón. Yo, todo se lo aguanto, todo se lo perdono, sus romances, sus amantes, sus traiciones, todo… pero esto de que haya enseñado esa foto, si, esa donde tiene una florecita roja enganchada en el prepucio, eso si que no se lo perdono, con que ilusión y complicidad hicimos esa foto juntos, aquel día que se iba para Barcelona, y como me juró que esa foto, y las otras eran solo para él recordarse de mi cuando estuviera lejos, que ese era nuestro secreto, un arcano más y el carnet de que éramos lo que éramos por encima de cualquier cosa. Y yo me lo creí, como siempre y ahora le ha dado esa foto a esa tal Rose Marie que vaya a saber que pata la puso y en donde…
Eso si me ha dolido, porque si algo yo no soporto es que me falten el respeto…
Y se echó a llorar desconsoladamente. Pobrecita Mag.
(continuará)