martes, 26 de agosto de 2008

La historia de Cecilia Solás(66). Una blogonovela cubana.

Ahí está lo que fue: la terca espada
del sajón y su métrica de hierro,
los mares y las islas del destierro
del hijo de Laertes, la dorada
luna del persa y los sin fin jardines
de la filosofía y de la historia,
el oro sepulcral de la memoria
y en la sombra el olor de los jazmines.
Y nada de eso importa. El resignado
ejercicio del verso no te salva
ni las aguas del sueño ni la estrella
que en la arrasada noche olvida el alba.
Una sola mujer es tu cuidado,
igual a las demás, pero que es ella.

“Al triste”, poema de Jorge Luis Borges
(1899 - 1986)

¡Eh! ¿Pero qué hacen ustedes aquí?. Era Sara que con expresión asombrada le daba la bienvenida a sus amigos de siempre, Guille y Brenda.
- Ustedes nunca vienen, ¿qué los trae por acá?
- Nada, pasamos a saludar, ¿o es qué te has aplatanado tanto que hay que avisarte con anticipación?
- Pues claro, que no. Ustedes son más que bienvenidos. Se quedan a comer, ¿verdad?
- ¿Y Hernán?
- Si supieras que no se. Salió temprano para el trabajo parece. No lo veo desde ayer.
- Y tú como andas, bueno, cuéntanos chica, ¿cómo te lleva la vida
- ¿Y tu amigo el exhibicionista porno del rabo encendio?, ¿te sigues escribiendo con él?.. si supieras como me acuerdo de ese tipo...
.


- Si te refieres a Pablito el pintor, pues si, seguimos comunicados, nos escribimos muy a menudo por no decirte que todos los días ……
- ¿Y no tienes ninguna fotico nueva por ahí para hacerme la boca agua?
- Oye Guille no empieces con tus paterias, que por aquí no hay charco. Nunca más me ha mandado fotos como las de aquella vez, y si supieras que Pablo es un hombre muy serio y formal, aquello fue un chiste infeliz que no quiero ni mencionar. Pablo es un hombre respetabilísimo… cualquiera tiene una pifia, ¿ o no?
- ¡Si, si!, well, well como decía John Lennon… ¿serio?, ¿eso?... ¡ay Dios! Baja y mátala… por boba. Sara la boba y el pintor casto… ¡que risa me da!
- Sara, ¿qué es eso que tienes en el brazo?
- ¿Qué?
- Ese morado… deja ver, ven acá….
- Me caí…
- ¿Cómo así?
- Si, me fui de copas y me caí.
- ¿Te fuiste de copas?, ¿tú sola? ¿y nadie te ayudó?, se ve feo el brazo…
- ¿Quién me va a ayudar?
- Pues tu marido… ¿quien más?, ¿o tú no te acuerdas aquello que dijo el cura el dia de la boda “de en las buenas y en las malas”?
- !Uyyy! Sari, pero que feo tienes ese brazo. ¿Fuiste al médico?... Guille si, está feo, feo…feísimo…
- No.. ya se me pasará…. No es nada…
- No es nada, ha sido el viento, - asi dijo un poeta -… me enjugaré una lágrima y jamás lo sabrás… Oye …tú no te cuidas… ¿qué te dijo Hernán cuando te vio el brazo?
- Nada, no dijo nada. Además se puso furioso, no creo que me haya visto el brazo.
- ¿Pero te vio?
- Si, pero yo estaba borracha imagínate, tú sabes cómo es él, desde ayer no me habla. Me vio borracha y se fue, me dijo que no resistía verme así, y yo lo comprendo porque…
- Que tu comprendes… ¿ qué?....
- Oye Brenda, oye lo que dice Sara. Mira Sara tienes el brazo ese con un morado muy feo, es un hematoma tremendo, y dale gracias a Dios que fue en el brazo, ¿y Hernán no se conmovió viéndote asi…?
- Hernán no resiste que yo tome, y cuando llegó estaba pasada… imagínate, tampoco es una fiesta…
- Pero que hizo… ¿qué hizo él cuando te vio?
- Oye Brenda, estás lela, ¿no entendiste?, mira mi'jita ya Sari lo dijo… se fue, se marchó, hizo mutis por el foro , asi ¡plufff!, como el viento….y dejó a nuestra amiga abandonada en las tinieblas del alcohol. Sola, fane y descangallada como dice el tango. Oye Sari la próxima vez avísanos y formamos una aquí… que cuando llegue Hernán se muere.
- Ay Guille, no juegues….mira que yo, que yo…
- Pero Sara, que es eso, ¿lloras?, ¿estás llorando?, pero si estaba jugando… Brenda, mira para nuestra amiga, ven, Sari déjame abrazarte… di algo, Brenda, di algo que estás muy callada y mira a la Sarita como se me ha puesto, a ver divina mía, ven aca…
- ¿Que diga algo? …, si no tengo palabras para decir lo que pienso. Pero lo voy a decir.
- Sara, te voy a decir lo único que me viene a la mente., Tu marido es un maricón, un pusilánime. Te vio así y se fue. Y tú casi que lo justificas. ¡Es tu vida Sara!, ¡tu vida!. No le importó tu vida, estabas mal y se fue, ¿por qué se fue?, ¿eh?. Mira chica eso no lo hace un hombre. Ni que fueras un perro. Si hasta los perros tiene derecho... Me da pena decírtelo, pero piensa Sara, para qué tú quieres un tipo así, ¿es que tienes que ser perfecta?, mira yo he tenido 5 maridos y ninguno, ni el peor de todos me trató así. Nunca me abandonaron cuando los necesité. De alguien asi solo hay que esperar lo peor.
- Ay Brenda, cállate vieja, que mira que se está poniendo peor. Ya. No era eso lo que yo quería que le dijeras.
- A ver, mi Sari, mi linda, ya, no te pongas así, ven déjame enjugarte esas lagrimitas. No le hagas caso a Brenda que tú sabes que ella es muy emotiva.
- No Guille, si creo que tiene razón… ayer me sentí tan mal cuando se fue y me dejó, vomitada, cagada, sin poderme levantar… ¿pero qué puedo hacer?
- Ay no, Sari, no me des cuerda… ¿quieres que te diga lo que tienes que hacer?, después no me digas…(continuará)

4 comentarios:

La Maja Desnuda dijo...

que lo bote!, que lo bote!, rrarrarra!

Lena...en algun lugar del mundo dijo...

Uy, creo que tengo que volver unos capitulos atras...me perdi :)

saludos

lola dijo...

Sara se parece a esos casos de mujeres maltratadas física y sicológicamente que SIEMPRE buscan una justificación a ese tipo de cosas. Creo que eso es parte de esa educación machista que muchas recibimos, era lo que había, por suerte eso va cambiando poco a poco.

Anónimo dijo...

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