viernes, 9 de noviembre de 2007

La historia de Cecilia Solás(24). Una blogonovela cubana.

Abril 2002.
Capitulo 7. La Ley del Talión

- Oye, ¿puedo ir hoy por allá? ….

- No, si ya estoy atacadisima. José Pablo llega por la noche y sabes que cuando regresa de sus viajes tengo que ponerme en función de él porque viene que ni su madre lo aguanta.

- ¿A qué hora llega?
- Debe llegar de madrugada
- ¿Quieres que te acompañe y después regreso por mi cuenta?
- Ni loca, mira ahora ya él viene y yo me complico, así que yo te aviso, y disculpa pero tengo que colgar ya.

- Pero oye … mira …

El aeropuerto siempre es una fiesta, y a Magela le encanta irse temprano cada vez que iba a buscar a José Pablo para tomarse un buen café y ponerse a leer un libro. Ella siempre ha creído que es costumbre muy europea y aunque solo ha visto a Europa desde la ventana de algún almanaque tendido en cualquier pared, realmente se moría por viajar y hacer realidad ese sueño de tomarse un café en los Champ Elysees, o en la Calle de Alcalá. En la calle 8 no, ahí nunca viviría, ¡que va ....!, ni por todo el oro del mundo. ¿Miami?, ¡puaf! que asco. Miami no es Europa, que bobada es esta. Miami es lo último decía siempre que salía el tema.. Pero a falta de escenarios fastuosos y verdaderos lo más cerquita a todo eso es la sala de espera de un aeropuerto. ¿O no? Por eso le gustaba tanto. La sala de salida es mejor, pero nada es perfecto, así que se conformaba con llegar una hora antes y sentarse y hacerse la idea que iba a viajar, aunque todo no fuera más que un frenesí de su cabecita fervorosamente febril que esperaba, algo ansiosa y encabronada la llegada de su marido.

José Pablo y Magela llevaban juntos más de 15 años, pero no se sabrá nunca si era la diferencia de edades o los afanes manipuladores de cada uno de ellos dos, que aquel matrimonio era pura salvajada. Parecían ser cómplices cuando en realidad eran asesinos a sueldo de sus propias vidas. Pero eso lo supieron un algo después de esta noche que nos ocupa.

El avión con retraso anunciaba la pizarra. Mejor, pensaba Magela. Las cosas no andaban nada bien. José Pablo llevaba dos meses en Europa, y casi ni le había escrito, y ella sabía bien lo que eso significaba. Y para rematar estaba el asunto de la foto que apareció dentro del libro de arte hindú con una ardiente dedicatoria en francés. Y de fecha reciente. Aventura fresca. Y aunque Magela era también muy joven, no era hermosa, al menos no como la hermosa joven que le sonreía abrazada a su marido desde un pedazo de papel. Tú serás mas linda pero en la cama no me ganas, ¿a qué no?, decía cada vez que miraba la foto en un remedo de la bruja de BlancaNieves consultando al espejo mágico. Aunque Magela no era mágica, si sabía como sacar de quicio a José Pablo, en cualquier lugar, momento y circunstancia.

Ella lo conocía bien bien, tanto que a veces le daba miedo. Y no quería perderlo. ¿Qué iba a ser ella sin un hombre al lado que la representara?, no es que fuera machista que ella se las daba de independiente, pero en el fondofondo sabia que ella no era nadie sin él. ¿De qué iba a vivir? o no que esa no es la pregunta, ¿como satisfaria su ego tan ambicioso si no al lado de un hombre famoso o poderoso? Poder palabra muy ambigua. Además lo quería, que tambien como gente del pueblo tenía su corazoncito, aun no sabemos para que ni cuanto, pero si, lo quería, a su modo, que es como decir de manera demoníaca. Pero si él la tarreaba, ella no iba a quedarse con las manos cruzadas a esperar a que él terminara de divertirse por ahí. ¡No!, esa no era ella.

- !Magela! … !Magela!

La voz potente y algo contrariada de José Pablo resonaba en los amplios pasillos. Cargado de maletas, paquetes, abrigos, y hasta un sombrero y una expresión fastidiosa en el semblante…..

- ¡Dios!, pero si el vuelo estaba atrasado. Falta como una hora. Por eso no estaba en la aduana.
- Ningún atraso. Leíste mal, como siempre.
- No empecemos.
- Dame un beso.
- MMMnmmmua! , coje el beso, pero de esta no te salvas. Tenemos que hablar.
- ¿Qué pasa?, ¿Y los niños?
- No los traje.
- Sabes que me gusta verlos cuando llego,¿Qué pasa?

- Pasa eso mismo, pasa que quiero empezar a hablar ahora mismo y ya. Fíjate lo se todo, todo de todo, tengo hasta fotos. Y para rematar casi ni me escribiste. ¿Tú te crees que yo soy idiota?, ¿hasta cuándo tendré que aguantarte?

-Me cago en Dios cabrón y en la Virgen puta. Magela, Acabo de llegar. No he dormido desde hace más de 20 horas. Estoy que casi no me sostengo. Estamos en el medio del parqueo de este maldito aeropuerto. ¿No puedes esperar aunque sea hasta llegar a la casa?. No se de que hablas.

- ¿Y sabes tu acaso desde cuando yo no duermo? Y no, fijate, no puedo esperar, y si si sabes de qué te hablo. Porque tú no vas para la casa. Busca donde quedarte hoy. Aquí están las llaves del carro, agárralas. El carro está en la otra fila. Allí. Yo me voy en un taxi, y cuidadito con aparecerte en la casa. Primero hablaremos en algún lugar. No quiero discusiones delante de los niños. Ni te aparezcas hoy.

- Quiero ver a mis hijos.
- Mañana te los llevo a casa de mami. Ve a verlos allá. Hasta que no hablemos no puedes volver, si es que decido que vuelvas.
- Ven acá chica, ¿se te olvida que esa casa es mía?. Me la dieron a mi.
- Esa casa por ley es más de tus hijos que tuya. Asi que por carácter transitivo es mas mia que tuya. Así que no jodas.

Salió corriendo y montó un taxi que venia en sentido contrario, como en las películas. Todavía le alcanzó la energía para abrir la ventanilla y decirle adiós risueña con la mano. Esta Magela se le escapó al mismísimo diablo. ¡Ay Mag! …. Hay que ver que siempre has sido soberbia. ¿Hasta dónde te llevará la vida montada en semejante barquichuela?

José Pablo solo en medio del parqueo, lleno de paquetes y con la llave en la boca, parecía la estampa del infortunio y la confusión. Lindo regreso sin dudas. ( continuará)

lunes, 5 de noviembre de 2007

La historia de Cecilia Solás(23). Una blogonovela cubana

Abril 2002.
capitulo 7. S.O.S...... S.O.S ......

Sara esperaba pacientemente las pruebas del sistema. Hoy era el gran día, o como se dice por Groenlandia “ el deadline”. Asi que no había mucho que hacer, solo esperar si algun “bug” (*) asomaba sus antenitas y !zas! a exterminarlo.

Una aplicación, en este caso, un sistema de computación se proyecta en mucho bajo las mismas reglas que cualquier otro producto. Se concibe, se planea, se implementa, se construye, se prueba exhaustivamente y si no hay contratiempos se lanza al mercado. La fase de pruebas concluía hoy. Atrás habían quedado días de búsqueda y solución de mínimos ajustes. Que si faltaba el signo de dólar en un reporte; que si el modelo debería verse en verde y se veía en gris; que en tal lugar la fecha de emisión no estaba visible, en fin, detallitos que Sara y su equipo resolvían a velocidad supersónica.

Días agotadores en la oficina y en la casa. Bendita oficina que no la dejaba rumiar. Lo mejor que le podia pasar era tener la mente ocupada hasta el tope y llena de insectos que exterminar.

Para matar el tiempo y con ese desgano propio de quien sabe que en cualquier momento es interrumpido, Sara se pone a surfear en la Internet, es algo que le gusta, aunque casi nunca puede. ¡Uy! El periodico oficial de “allá”, era algo que siempre le llamaba la atención. No lograba soltar amarras con el gorrión, siempre ahí, escondido en el pelo. El periódico más importante y por tanto en el que salían todas las noticias igualmente "importantes" , así su vista buscando entretenerse comenzó despaciosamente a leer los grandes titulares. Nada ha cambiado, todo igualito, igualito, pensó. La abuelita seguía sentada en el mismo muelle, sin salir a lugar alguno. Que si la cosecha de papas; que si ganamos un campeonato del cubo de rubik en Burneo; que si se cumplen 100 años de haber introducido los timbales en el formato de charanga; que si el presidente de algún gran país es un burro con orejeras; que si el niño tiene que regresar, que si mañana hay una marcha para pedir que lo devuelvan, todas noticias matraqueadas, cocinadas. Un pueblo. Un cauce. Dos orillas. Un puente roto. Una pugna interminable. Una desgracia. Una sola.

Sara se lamentaba de la suerte de haber nacido con una estrella tan triste. Un túnel largo y estrecho y al final…nada…más túnel. Eso era lo que veía. Ya iba a cambiar de página, cuando de pronto en una esquina del diario, en un formato discreto le parece ver algo que si le llama la atención, es una pequeña esquela que dice “ El afamado pintor, ensayista y crítico de arte, el cubano José Pablo Ramírez, acaba de ganar el primer lugar en la muestra de gráfica contemporánea en Toulouse, Francia”, y a continuación entre letras aparecía algo así como “ este galardón se suma a la interminable cadena de éxitos de este impresionante artista”. Y no leyó más.

José Pablo Ramírez, José Pablo Ramírez. Así se llamaba aquel niño de la infancia, mi primer amor. Y una sonrisa tierna apareció en su cara cansada. ¿Será él? ¡Qué bobería! Va y es él. ¿No te acuerdas que le gustaba pintar? Si y a ti también y mira ya ni te pintas los labios. Dale búscalo en Google. ¿Para qué? Que lo busques chica. ¿Para qué? Para nada. Bueno te voy a hacer caso. Abrió Google el buscador más santo inventado por el hombre, y tecleó el nombre de su primer amor, mejor decir de su primercito amorcito. Al instante aparecieron mas de 30,000 referencias al pintor y a su obra. La curiosidad la venció. Casualmente en una de las entradas aparecía una dirección de correo. Y la tentación de escribirle comenzó a despeinarla. ¿O era el gorrión haciendo de las suyas?

Dale escríbele. No. Si, dale. ¿Para qué? Para saber. No quiero saber. Si quieres. Eso es malsana curiosidad. No, no lo veas así, eso es recordar el pasado. ¿Para que? No ves que posiblemente sea un hombre engreído y embriagado por el éxito. ¿Y eso qué tiene de malo? Que quizás sea un conquistador. ¿Y eso a ti qué te importa?. Un amargado. ¿Y qué más da? ¡Ah! Tienes miedo. ¿Miedo yo? Si, miedo tú. No seas guanaja, ¿ a qué? No te insultes. No me provoques. Ya, si yo soy tu mejor amiga. Mira, escríbele, escríbele y escríbele, a lo mejor no te contesta. ¿Tú crees? Claro. Si, pero a Hernán no le va a gustar que me escriba con un extraño. No se lo digas. No me gusta mentir. No es mentir. Mentir es si te preguntara. Y no te va a preguntar. ¡Ah! Entonces le escribo, si no me contesta, es que es como me lo imagine. Y ya. Que conste que lo hago por ti. ¿Eso crees? Pero a ver eso paso cuando eras chiquita. ¿Cuál es el tema despues de tantos años?. Hay que ver que eres embelequera. Y tú odiosa. Bueno, ya. Si, ya. Hazlo y ya. No me mandes.

Entró a su correo, le dio copiar y pegar a la dirección electrónica de marras y escribió:

¿Serás tú?

Hola José Pablo, mi nombre es Sara Llogat, ¿te dice algo mi nombre?. Es que de niña tuve un amiguito en la escuela “ Abdala” con el mismo nombre que tú, dime, ¿eres tú?, ¿fuiste a esa escuela?. Yo vivo hace tiempo fuera de La isla, cerca de la Ciudad Dorada, aunque no en ella.

Un saludo, Sara

P.D. Ojala que seas tú

Cerró los ojos y lo envió, y sintió como que estaba tirando una botella al mar. Si, a ese mar encrespado, rojizo y tenebroso. Al mismo mar que aparecía en la obra recién premiada. “Mar Rojo en el Trópico”, era el título de la pieza. Emblemático título con mucho de verdad. Al menos es valiente, pensó. Y si no me responde, que mas da. Va y solo es una simple y pura coincidencia.
Una llamada telefónica la regresó al mundo real. El sistema había pasado las pruebas. Que mañana se lanzaba. Que ahora podían irse. Que buen trabajo. Que Hasta mañana. Y Sara sin pensarlo dos veces apagó la computadora y dijo para si: “Pa’l carajo por hoy. Tomorrow will be another day como dijo Scarlett.” (continuará)


(*) en el argot técnico un bug es un error que aparece en un programa de computadora. En el idioma inglés, significa insecto.

lunes, 29 de octubre de 2007

De "Aromas de un Viaje" de Ernesto García... un poema

Tarde de Londres: en Jueves tropical
que el despertar del sueño me convence,
luego de andar caminos sin relojes,
luego de remitirme a vidas sin dobleces.

Suelo mirar el humo que me quema,
suelo anticipar dolores, muerte, lluvia,
suelo ver en la adolescencia mi despojo
y en la imagen de mí misma una aventura.

Me duele ser
y este dolor de sombras me acompaña.
Daño que la mente arroja
como risueña bacanal de la mañana.

Allá estas tú,
en la distancia de la lluvia,
rodeada de aguas que el amor descubre,
y a tientas en la oscuridad me dices;
el verso del poeta que a balas le despojan.

No suelo verte en sueños,
no tengo esas virtudes,
olvidadiza soy de tanta entraña.
La vela me encandila como sol discreto
y solo una voz oigo y me reclama.

No sueño pero mi mente vuela
entre las curvas, la angustia y el deseo,
pero si puedo, mis culpas me lapidan
y sin poder mis ansias me desvelan.

Codicia de la carne, el alma pura,
rabia de batallar, el campo abierto.
Sueños; que de soñar la desventura,
soñaría en el mar... y no en el puerto.

Miro la sombra, las sombras me persiguen.
Oigo la voz, mi mente me traiciona.
Siento el placer, mis dedos son engaños
de verte allí, donde el candor reposa.
El tonto vuelve a sembrar algunas flores,
en esos semilleros que agotados mueren,
pero sin más, sin entender razones,
El cree que crecerán...
...Yo se las riego.

jueves, 25 de octubre de 2007

La historia de Cecilia Solás(22). Una blogonovela cubana

Año 2002
Capitulo 6. Convencimientos en un dia de abril.

El insulto ligado con impotencia se comía viva a Sara, algo muy parecido a la rabia, aunque no exactamente la hizo coger escaleras arriba y trancarse en el baño. De nada valieron los toques de Hernán que con voz suave le pedía que abriera. ¿Qué quería ese, después de la sarta de arrogancias que le había zumbado en su propia cara?, ¿pensaría meterse con ella en la bañera y aquí paz y en el cielo gloria?, ¿o vendría a darle otro pase de lecciones y consejos?, ay no, tampoco estaba para eso.

Cerró los ojos y se dejó llevar por sus pensamientos. En un final ella y ella y la otra ella y la otra más ella siempre se habían llevado bien, aunque se dieran patadas por el culo de vez en cuando. Pero esa es otra historia. Sara era muchas Saras.

A ver Sara, primero que todo tranquilízate, no te dejes provocar por tu ego resabioso, ¿o a eso se le llama el subconsciente?, bueno como se llame… a ver …. ¡uuummmm! …!uuummmm! …. ¡uuummm! … y empezó a repetir con voz queda como un mantra “estás bien, no te vas a morir”, “estás bien, cálmate”, y así al ritmo natural de los mantras logró acompasar la respiración y sentirse algo más en paz consigo misma.

El agua. Mucha agua era lo que necesitaba. Cerrar los ojos y sentir como el agua tibia, serena, la iba abrazando. ¿no será que necesitas un abrazo, Sara?, ¿algo más que un abrazo?. cerrar los ojos y no pensar. No pienses Sara. No ahora. Consejera la voz conocida. No pienses. No pienses. Solo sentir el agua. El abrazo del agua. ¿Es suficiente que te abrace el agua, Sara? No pienses. No. No pienses Sara.

Saaaaraaaa, estás jodía… otra voz llegaba con intenciones de quedarse… estás jodía … mírate, la estas pasando mal, y por lo visto estás como en el tango Cambalache, sola, fané y descangayada, ¡jajajaja!, no me da risa. No. A mi si. ¿Por qué no lo tomas por lo suave?, ríete de ti misma chica, ¡ay, eres trancá como tu sola! Mira, observa el mundo a tu alrededor. Todo parece indicar que Hernán no está en la misma cuerda que tú, él es feliz, se siente bien, por primera vez en su vida tiene lo que quiere y parece que eso es más importante que tenerte a ti o compartir la felicidad al menos contigo. Te quiere llevar a su mundo de disfrute de tener cosas y comprar y comprar, pero a ti eso no te cuadra, y no te cuadra porque tú no necesitas tener cosas ni estarte endeudando hasta el cuello para ser feliz. Lo tuyo es otra cosa. ¿Qué es lo tuyo, Sara? Además te maltrató. No, no tanto. Si y si. Te maltrató y bien, ¿o cómo tú interpretas eso de que para estar con el “ hay que echar pa’lante”?, a eso aquí se le llama maltrato emocional. “Echar pa’ lante” a ver ¿qué quiso decir?, si es por dinero tú ganas más que él; así que esos lujos y esa arrogancia los pagas en parte porque tú te estas rompiendo la vida, para que él se crea rico y tú ¿qué?, ¿cuál es tu lujo?, ¿Cuál es tu vida? … ¿No te das cuenta? …a la verdad que quisiera que él me reconociera más el esfuerzo que hago y todo lo que trabajo y como atiendo la casa, los muchachos, pero no, pocas veces recibo una frase de aliento, no ya de apoyo, y es que él está tan engreído, tan que se cree que tiene a Dios cogido por las barbas, que nada de lo que digo lo asimila. A ver Sara, ¿para qué tú quieres ese reconocimiento?, ¿te es imprescindible?... me parece que si. ¿Pero por qué?, ¿Para qué? Mira Sara, te aconsejo que busques de donde no hay, que saques del adentro de tus adentros fuerza y valor para que salgas de este bache sola, no creo que puedas contar con él, ni para esto ni para nada. Lo de él es otra cosa, lo más posible es que ya no te quiera, tú formas parte de su vida y punto. Tienes un lugar ahí, como el nuevo carro, como todo los demás y ya, tú eres parte de su vida. No su vida. Métete esto último en la cabeza a ver si empiezas a entender mejor lo que te está pasando. ¿Pero es esto posible?. Claro, no solo posible, evidente. Evidentísimo.

Y dale boba, que no te vas a morir, no al menos ahora. ¿Ves?, ya estás más tranquila. Así Sara, como siempre has hecho. Tú eres una luchadora épica. Y eso de estar sola, olvídalo. No te cojas lastima Sara, que por ahí no llegas a ningún lado. Dale levántate y anda.

Ahora sal del agua, sécate, prepárate un te o algo caliente y trata de no pensar más en cosas malas y feas y muerte y tragedia, nadie se va de aquí hasta que no le toque y si te han avisado que es dentro de seis meses, pues relájate y goza, que no te queda mucho tiempo. ¡Ay que risa, relájate y goza!, ¡vaya expresión!.. no se de donde tú sacas esas frases… de donde va a ser, chica, no te me hagas la que saliste del convento ayer. No tienes alternativa o sigues como vas o relájate y goza… métetelo en la cabeza. Esa es la nueva consigna, a ver repite en voz alta “Relájate y Goza”, y eso hizo y una sonrisa se le asomó al rostro que saludó amistoso en el espejo.

Solo entonces se fijó en la puerta, tan abstraída en su monólogo interior. Un grito le hizo volver a la carga a pesar de la nueva consigna

- Sara que abras o tumbo la puerta
- Ya voy, ya voy… no te oía.

Abrió la puerta y trató de poner cara de poker,

- Ven acá chica, ¿y desde cuando tú te trancas y no me oyes?
- Te juro que no te oí.
- Sara, no me busques, no hagas más eso.
- Mira Hernán, no lo hice a propósito, si quieres me crees y sino también. Estoy cansada y el médico me dijo que siguiera un plan y el plan me dice que tengo que estar calmadita.
- Si eso mismo te quería decir yo, mi amor… que te calmaras, me alegra mucho que lo hayas interiorizado.. eso es lo que te hace falta, a ver ven acá, dejáme abrazarte, ves, así, ya, tranquila, verás que nos va a ir bien… si te calmas y estás así tranquilita, ¿ok?
- Pero Hernán, yo …
- Cállate, así, calladita. Ya. (continuará)

martes, 23 de octubre de 2007

La historia de Cecilia Solás(21). Una blogonovela cubana.

Capitulo 6
FlashBack a la inocencia

Atardecer en El Vedado en una de esas casonas que alguna vez fueron suntuosas mansiones y hoy escuelas. Aun Escuelas, con aulas, pupitres, ventanas, baños, agua corriente y merienda.¡Oh Escuela!

Dos niños dibujan en un papel en un aula vacía. Los recogen tarde casi siempre. Las cabezas comparten espacio y las manos caja de lápices ya raídos pero pintantes, alegres, juguetones.

- Me prestas el azul, José Pablo

- No puedo, estoy pintando el cielo, ¿no ves?

- A ver, ¡que cielo mas lindo!, ¿qué es eso?

- Son aviones, ¿no lo ves?, ¿y tú?

- Ay si que bonitos, Pinto una bailarina, ¿me das el amarillo?

- ¿Para qué?

- Voy a pintar un sol grande y después el vestidito de azul y las zapatillas

- ¿Una bailarina al sol?

- Si, ¿no te gusta?

Se sonríen, intercambian colores, los ojitos chispean, son amiguitos, son dos almas inocentes haciendo nacer un olvido.

- Oye José Pablo, mírame.

- ¿Qué?

- Mírame.

-¿Qué qué?

- Que me mires, chico.

- ¿Así?

- Si, así mismo. Ahora cierra los ojos y saca la lengua ....

- ¿Para qué?

- Que lo hagas te digo chico, ¡uf!

Y el niño obediente presenta su carita con los ojos tan cerrados que parecen solo dos guardarrayas. Y expone la lengua como esperando que un doctor le mirara la garganta por afiebrado. La niña se le acerca y a la vez saca su lengua y se la pasa golosa como si el niño fuera un caramelo

- ¿Te gusta?

- Si, ¿qué es eso?

- No se, lo vi en una película ayer, eso lo hacen los grandes. Así se besan.

- ¿Así? yo también lo he visto, pero sin sacarse las lenguas se pegan las bocas y se aprietan con los labios, rato y rato. ¿Te gustaría hacerlo?

- A mi si

- ¿Asi?

- Si

- ¿Es rico?

- Bueno

- Bueno, ¿qué?

- Si lo hacen los grandes y lo ponen en las películas debe ser rico. Si, es rico.

- Entonces somos novios

- ¿Por qué?

- Porque si, en las películas siempre es así, se besan, se hacen novios y se casan

- Entonces, ¿nos vamos a casar?

- Si. Claro.

- ¿Cuándo?

- Cuando seamos grandes, boba

- ¿Y si dejamos de vernos?

- No, ¿por qué no vamos a vernos?, siempre hay escuela.

- Los grandes no van a la escuela

- Si pero para eso falta mucho tiempo

La niña se levanta de súbito y sale corriendo asustada,

- No, mi mamá dice que las niñas no tienen novio, no y no…

José Pablo volvió a sus dibujos, se extasió haciendo las alas y la cola del último avión con más vigor y rigor. Como si en ello le fuera la vida. De pronto se sonríe pícaro y grita a todo pulmón,

- Pues si, somos novios y para siempre, ¿no ves que nos dimos un beso en la boca? Y tu mamá no te puede hacer nada, no te va a regañar. No se lo digas. Esperemos a ser grandes, ¿Me oyes Sarita?, ¿me oyes?, no te escondas…

Soltó el lápiz y con expresión traviesa empezó a buscarla por todos los rincones de la enorme casona.

La casona aun existe.

jueves, 18 de octubre de 2007

La historia de Cecilia Solás(20). Una blogonovela cubana.

Homenaje.
Marianao, 15 de abril de 1972.

Querido diario, te cuento. Ha llegado un libro a mis manos, un ladrillo verde claro, lleno de poesía y de belleza, creo que nunca me separaré de él, es un epistolario. ¡Que cartas tan bonitas y que muchacha más enamorada! Yo quiero ser como ella cuando crezca, poetiza y enamorada; si, y encontrarme un gran amor, que me escriba poesías a mi, y que me venga a ver y yo esperarlo sentada, no asomada al balcón porque aquí en mi casa no hay balcón, pero si mirando para la puerta con el rabillo del ojo, ¡ay! pero que no se me muera, eso no lo quiero, aunque después ella se volvió a enamorar, si, pero me parece que al primero lo quiso más, aunque para mi el segundo era más lindo. Si, para mi Julián era mas feo que Carlos, y Carlos también se murió. Pobrecita, ¡pero ella también!, ¡ay no!, yo no quiero morirme joven así como ella, pero si escribir tan lindo y decir todas esas cosas tan románticas, eso si me gustaría, si no me canso de leerla.

Claro hay cosas que no entiendo, ese puñal que Julián le regaló, ¿para que se lo habrá dado?, y después las fiebres que le daban a la pobrecilla! ¡Si hasta fantasmas veía!, por suerte ya con los adelantos médicos nadie se muere de fiebre, bueno, ella tampoco, lo de ella era peor, estaba tuberculosa, de ahi las fiebres, y nada que por descuido o por pobre, que su padre era médico y maestro, y más cosas. Y también escribía. Se llamaba Esteban. Y tenia hermanas. Era preciosa. ¡Y que ojos tan melancólicos!, se le veía en la mirada que iba a morir temprano, aunque el poema ese se escribió después bien que se lo podían haber dedicado a Juana, aunque ella prefería llamarse Ivonne. Yo también, Ivonne me gusta más que Juana y hasta que Sara.

Y mira que casualidad vivía cerca de aquí, en Puentes Grandes, seguro que era una casa preciosa, aun si cierro los ojos, la puedo imaginar bella, señorial y claro sin ese cartel gigante que anuncia “Fabrica de Fósforos”. Y el río, que seria mas río que arroyuelo turbio como es ahora, y los árboles bordeando los caminos y los puentes, que claro no eran tan grandes. He visto fotos mi diario, y te puedo decir que era un bello lugar, nada que ver con la mole de cemento, churre, virutas de papel y humo que es hoy.

Yo creo que el espíritu de ella me visita, porque mira que a mi esa casa siempre me ha llamado la atención, ¡ y que tengo que pasar por ahí todos los días para ir a la Secundaria!

Diario mío, como no puedes leer te voy a poner aquí algo de lo que Juana escribió para que veas lo que digo:

“¿Quieres sondear la noche de mi espíritu?
Allá en el fondo oscuro de mi alma
hay un lugar donde jamás penetra
la clara luz del sol de la esperanza.
¡Pero no me preguntes lo que duerme
bajo el sudario de la sombra muda ...
detente allí junto al abismo, y llora
como se llora al borde de las tumbas!”


Dime querido diario, ¿no sientes la fuerza de su poesía? … un poco lúgubre, quizás, ya se. Pero no por eso menos preciosa …. ¡pobrecilla! … ¿no crees que debió haber vivido muchos años? ……
(continuará)

martes, 16 de octubre de 2007

Mis pecados

No se disimular
Ni hacer hermosas frases
En mis ojos se ven mis sentimientos
Ni se escapar de ti
Ni se librarme
Porque mi soberbia es ignorante
Y soberbio mi desespero

Pereza en el temor
Y mucha angustia
Parecen ser mis eternos cancerberos
No busco compasión,
Quizas sea cansancio
Mas no deseo verte, no a ese precio

En esta paradoja me consumo
No se si este poema
Me retrate
O si al invocarte en retazos
Me destruyo

Envidia del vigor
Con que me olvidas
Orgullo sin moral
Con que me hieres

Todo es fatua sorpresa, lo presiento
Me bebiste el alma de un mordisco
Y la ley del error nos hizo fuego

Ya no hay nada que hacer
Escribo porque vivir no basta

Y vivo en un morir eterno

La historia de Cecilia Solás(19). Una blogonovela cubana.

Anno 2002.
Capitulo 5. Somos como somos.

Sarita regresó al trabajo esa tarde después de visitar al doctor, y allí se complicó de mala manera. Hernán no había vuelto a llamarla y eso la tenía contrariada.

Cuando al fin pudo terminar las pruebas intensivas del nuevo sistema de facturas por Internet del cual ella era Jefe del Proyecto Técnico, se sintió aliviada. Al menos su vida profesional le brindaba efímeras recompensas. El sistema funcionaba superbien, y ella sabia que esto representaría mayor prestigio técnico y posiblemente un ascenso en el salario.

Se sentía tranquila en su trabajo, pero muy preocupada Algo andaba mal, y ella tan experta en probar sistemas y reformarlos hasta que funcionaran a la perfeccion, no acababa de comprender porque su sistema, el suyo, su vida personal, estaba llena de parches, desvios, ciclos infinitos, en fin, un total desastre, algo que cancaneaba y cancaneaba sin ella por primera vez ni siquiera imaginarse que fallaba en el mecanismo.

Se sentía sola, vacia, y su esposo de tantos años, Hernán, ya no le parecía el hombre con el que había compartido 25 años de su vida. Cambiaba por día, y ella también. ¿Para bien o para mal?. No sabía. Eso la contrariaba mucho, no saber exactamente qué le estaba pasando. Ella que siempre había tenido cualquier respuesta en la mano, se sentía confundida. Tremenda mente confundida.

Llegó a la casa tarde, pasadas las 10, los muchachos ya dormían. Vivía muy pendiente de ellos, aunque siempre de manera discreta para que no pudieran constatar su angustia interna y a la vez no se sintieran acorralados.

Cuando llegó a la casa Hernán había comprado algo para comer todos, a Sarita no le gustaba la idea de comprar comida hecha, pensaba que era una mala opción alimenticia y se sentía culpable por no disponer del tiempo para cocinar para su familia de una manera sana y nutritiva. Y a Hernán le parecía una maravilla eso de no tener que cocinar, solo llamar por teléfono y ya.

- Hola mi amor, traté de llegar antes pero no pude, sabes como es eso.…

- Se te nota cansada, mira compré pizza. Quiero enseñarte algo a ver que piensas.

- ¿Pizza?, no pudiste elegir algo mejor, ¿por qué no me llamaste?, sabes que no es bueno comer tanta pizza, me hubieras llamado ¿Qué me quieres enseñar?

- ¿Para qué?, para que me dijeras eso mismo, mira si no quieres pizza, entonces prepárate algo tú. A nosotros nos gusta. Ya se te olvido lo del carro nuevo que voy a comprarme.

- ¿Nosotros?, bueno… si, eso haré estoy tan cansada, y me siento tan asustada, ni hambre tengo a decirte verdad. ¿Tú?, ¿vas a comprarte otro carro?

- ¿Por qué asustada? … chica que mala memoria… hoy te dije que estaba viendo carros.

- Por lo que me dijo el médico hoy. ¡Ah! Si el carro….otro más…

-¿Qué te dijo?, ¡Pero sigues con eso! Ya te dije que no le hicieras caso. Eso de que te vas a morir es una exageración, mira si le empiezas a dar taller a eso si que te vas a morir. Mira come algo y ven para que veas el carro - dijo apuntándole a la labtop que descansaba en sus piernas.

- Pero Hernán, yo me siento mal, tengo una angustia muy grande, me siento muy cansada y todo me preocupa, eso no es normal.

- Pues mira peor para ti, si sigues así entonces es verdad lo que dijo el médico, te vas a morir, jajajajaja …..

- Por Dios Hernán que me siento mal, no juegues, no bromees, me siento muy mal. Como nunca.

- Mira, Sara, llevamos 5 años en este país casi, vives mejor que lo que soñaste en tu puñetera vida, manejas un carro de lujo y del año. Tenemos dinero de sobra y te vienes a quejar que te sientes mal. Si sigues empecinada en eso no se si pueda aguantarte por mucho tiempo, aquí se viene a luchar y a salir adelante, no a ser una carga.

- ¿De que hablas Hernán?, si trabajo como un hombre, hasta mas que tú. Si llevo 5 años sin pensar en mi casi, pendiente de tus necesidades, tus preocupaciones, tus hipocondrías, tus enfermedades imaginarias. Los muchachos. Mis padres enfermos. ¿Y me sales con esta?, ¿pero quién te crees que eres?, ¿por qué no miras a tu alrededor y te comparas con los demás para que veas cuanto nos falta por llegar y no solo me refiero a bienes materiales Hernán. Tu arrogancia, ese delirio de grandeza que estoy tratando de sobrellevar hace tiempo, y ahora que por primera vez me siento mal, me siento enferma ¡y me sales con esta!. Si al menos tuviera aquí a Cecilia o a Casandra o a alguna amiga con la que conversar y desahogarme y no recibir criticas.

- Pues si chica, ojala que tuvieras a alguien que te aguantara porque yo no te voy a aceptar críticas y mucho menos letanías o cantilenas, y mira a ver que si quieres seguir conmigo tienes que echar para alante y dejarte de blandenguerías.

- ¡Hernán! … te veo y cada vez te reconozco menos, será que siempre fuiste así y no me había dado cuenta. Mira, primera y última vez que te hablo de cómo me siento. Y tienes razón, aquí se vino a echar para alante y no a dejarse vencer. Gracias por el consejo, lo tomaré en cuenta. Pero no te confundas tú no eres rico, tienes un salario y ya. No eres rico Hernán no seas fatuo.

- No me hables así Sara, sabes que no me gusta nada cuando te pones así, a mi no me metas miedo.

- ¿Miedo?, ¿y para qué quiero darte miedo? Hernán, el miedo no come aquí, ¿no dices eso siempre?… quizás es que deba empezar a mirar la vida con otros ojos, si, quizás. ¿ sabes cuanto puede costar un par de ojos nuevos como esos que tú tienes?

- Tus ironías me cansan Sara

- Y a mi tu ceguera, Hernán. Vete a la mierda y déjame en paz

- Sara, no te permito….

- Permitirme ¿qué?… mira, va y en seis meses ya no tienes que aguantarme más, según el médico, o quien sabe si esto es un aviso de Dios ….

- Sara… no me chantajees…..

- Y tú Hernán, no me jodas…. (continuará)